Una imagen vale más que mil palabras. La cara es el espejo del alma. El año 2016 estará marcado en el ámbito cofrade por la coronación de la Paz pero sobre todo por la salida extraordinario del Señor del Gran Poder para en representación de las cofradías sevillanas en el años de la Misericordia. Le sienta bien el traje a la obra de Juan de Mesa sin pesarle la responsabilidad. Con el izquierdo por delante, su mirada piadosa está a la altura de lo que se preste.
Ante el acontecimiento que vivirá la capital hispalense el próximo cuatro y cinco de noviembre, los eventos colindantes aparecen para que estas fechas no se olviden. Por iniciativa de Páginas del Sur, Carlos Colón decide apoyar este libro que trata de «hacer algo con motivo de la salida del Señor». Ante las varias ideas que surgen en un comienzo, «cuando se propone el tema planteo la posibilidad de hacer un libro en el que aparezcan fotos del Señor del Gran Poder enfrentadas a textos de diversa índole para mil caras de la talla que Juan de Mesa creó en 1620», comenta el periodista Carlos Colón.
De esta forma, el libro Jesús del Gran Poder, rostro de la misericordia de Dios pretende «demostrar la universalidad de la imagen . De los cien textos que se plasman en la obra, veinticinco son de escritores sevillanos y el resto están repartidos entre textos del Antiguo Testamento, la tradición rabínica o filósofos y teólogos de toda índole, creyentes y no creyentes. Con ello el la meta de esta obra es reflejar la semblanza entre unos textos anacrónicos a la imagen. Se aprecian los sentimientos y los valores que trasmite el Señor de Sevilla.
El poder de la imagen
Uno de los textos que llama la atención es el de Karl Rahner, uno de los teólogos católicos más influyentes del siglo XX. Este autor es uno de los artífices del Concilio Vaticano II. Su conexión terrenal con la obra de Juan de Mesa nunca existió. Sin embargo, a través de sus textos es imposible no pensar en el Gran Poder. «Ahora el mundo ya no es sólo su obra, sino un trozo de sí mismo. Ahora le ha caído encima nuestro destino, nuestras alegrías, nuestros lamentos, nuestra hambre, nuestro cansancio, nuestra muerte; por lo que siente lo mismo que nosotros…Por inverosímil que pueda parecer, la infinitud de Dios ha asumido la limitación humana». No hay mejor definición para explicar lo que es el Señor del Gran Poder.Este libro, que quedará para el patrimonio de la Sevilla Cofrade, tiene previsto que todos los ingresos que se perciban por él vayan destinados a la bolsa de caridad de la hermandad. Tal y como relata Carlos Colón, «el apoyo del Obispado ha sido clave para que este proyecto tomara forma».
Desde un primer momento, la corporación de la madrugada con su hermano mayor al frente, Félix Ríos, secundaron una iniciativa que les pareció «formidable. La involucración fue plena desde el primer momento y siempre de una manera altruista», añade el periodista. «Cuando surge la idea a mí me lo comunica directamente Carlos Colón. Él me comenta que están pensando en realizar un libro para reflejar la universalidad del Señor y para nosotros fue una gran idea», señala el hermano mayor de la corporación, Félix Ríos.
Ese concepto de conjugar imágenes del Gran Poder con textos aleatorios partió de Carlos Colón que en todo momento tuvo libertad para materializar su idea. «Carlos ha sido quien le ha dado forma y es el que nos traslada que quería contar con el archivo gráfico de la hermandad. Todas la elecciones fotográficas han sido suyas. Al final de todo el proceso, la hermandad ha podido añadir alguna foto que echaba en falta, pero el resultado ha sido magnífico», apunta el hermano mayor del Gran Poder.
Dentro de siete días se comenzará a valorar esta salida extraordinaria del Gran Poder que cerrará un año formidable para las hermandades de Sevilla. La capital hispalense se engalanará para mostrar su respeto. Sin tener en cuenta los dos Vía Crucis que protagonizó la imagen de Juan de Mesa en el pasado siglo, hay que remontarse al año 1965 para recordar el Señor en una salida extraordinaria por la calles de Sevilla. Aquel año, el morador de San Lorenzo salió por las Misiones junto a la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso. «Espero que sea un día de gracia para la ciudad. Un día hermoso que se viva, que se disfrute y que el Señor derrame Misericordia por las calles de Sevilla», indica Félix Ríos.
El próximo cuatro y cinco de noviembre, Sevilla se vestirá de gala para ver como la devoción se adueña de sí misma. Todo misericordia.
FUENTE: PASIÓN EN SEVILLA
